RaiSe Blog
13ene/092

Escribiendo desde una biblioteca

Como hoy no teníamos curso debido al maravilloso funcionamiento del mismo y de su personal docente, me he venido a una biblioteca pública a ver que tal va esto de la conexión a internet vía WiFi. En realidad he estado en 2 bibliotecas. En la primera te conectabas a internet sin password ni nada, la red estaba abierta, todo un portento de seguridad. Me imagino que los vecinos adyacentes a la biblioteca estarán todo el día conectados por el morro, o se partirán de risa espiando las conversaciones MSN de l@s adolescentes que van a la biblioteca con su portátil.

En la segunda han mejorado un poco la seguridad; aquí por lo menos hay una contraseña. Te la da el funcionario de turno a la entrada, en forma de papel de dimensiones 6x1 cm. La red usa una encriptación WEP. Por supuesto decir que una vez tienes la contraseña puedes espiar las conexiones de los demás, y me imagino que para los vecinos adyacentes no les será dificil sacarla usando métodos de ataque WEP. Por cierto, la contraseña de hoy es: bibliotecaXYZ, siendo XYZ dígitos. Quiero pensar que la contraseña de mañana no será biblioteca concatenado con XYZ+1.

Respecto a la conexión a la red eléctrica, en la primera biblioteca había bastantes enchufes a mano (al lado o debajo) de las mesas. En la segunda biblioteca según el funcionario de turno haberlos haylos, pero yo no los encuentro. Me he venido a una mesa en la que no había nadie y no los veo por ninguna parte (creo que por eso la mesa estaba vacía). De todas formas hay gente con portátiles en otras mesas y no veo a nadie que lo tenga enchufado, habrá que seguir buscándolos a ver si aparecen. Hoy me he venido con el portátil grande (2 horas de autonomía), y en breve me quedaré sin batería. Para la próxima me vendré con el ultraportable + batería de 6 celdas, y ya no tendré ningún problema (6 horas de autonomía). Aún así es una jodienda porque se está mucho mejor con el portátil, pero creo que los pocos enchufes que haya van a estar ocupados casi siempre.

Respecto al tema de la confidencialidad en las comunicaciones, me he instalado en casa el OpenVPN, y uso el ordenador de mi casa con Linux como router. Es decir, en los portátiles utilizo el OpenVPN  en modo cliente para conectarme de forma segura al ordenador de mi casa. Luego modifico las rutas en el Windows/Linux del portátil para hacer que el gateway por defecto sea el ordenador de mi casa. Resumiendo: todo el tráfico viaja a través del VPN de forma segura hasta mi casa, y de allí a internet (incluido el DNS). Así te puedes conectar a cualquier cosa sin preocuparte de usar protocolos encriptados. Además como OpenVPN tiene clientes para Linux y para Windows no hay ningún problema por usar los 2 sistemas operativos.

Bueno, no me enrollo más. Solo decir que me he apuntado al gimnasio, puede que al ver crecer mis músculos me crezca también la autoestima. Ya había ido hace tiempo (5 años), pero solo duré 3 meses. Voy a ir 5 días a la semana, 1 hora cada día. Lo único que tengo miedo es que me empeore el queratocono, aunque según mi oftalmólogo no tiene nada que ver y puedo ir tranquilo. De momento no he notado ningún empeoramiento (mi visión del ojo operado con anillos intracorneales me fluctua de vez en cuando, y por eso mi miedo a que me empeorase).

En fin, ahora sí que os dejo. Un saludo.

¿Te gustó este artículo?

¡Suscríbete a nuestro feed RSS!

Comentarios (2) Trackbacks (0)
  1. He vuelto a la misma biblioteca, y la contraseña era… ¡si!, ¡la misma! :D . Lo de 080 debe ser el número de la biblioteca o algo así, no la deben de cambiar nunca o casi nunca. Lo mejor cuando fuí el primer día, le digo: “hola, ¿teneis para conectarse por wifi?”, respuesta: “si, ¿eres socio?”, yo: “no, pero tengo la tarjeta del ayto. de gijón”, respuesta: “ah, entonces puedes pasar”, me da la clave, y NO me pide la tarjeta ni el DNI ni nada :D . Vamos, de chiste…

  2. No se de qué te sorprendes :D mi novia tiene cerca de casa un hotel y la wifi es para uso y disfrute de todo el vecindario (totalmente abierta). Que decir de los empresarios que vienen con sus portátiles y manejan datos confidenciales.

    También hay numerosos bares que ofrecen desinteresaramente conexión gratuita a sus clientes y vecinos cercanos. Incluso he visto gente en el parque de al lado con el portátil conectados con la wifi del bar (y el dueño en la puerta cagándose en su familia por no consumir).

    No creo que quede mucho para que las ciudades ofrezcan wifi a todo el mundo, y eso sí que va a ser un descontrol total. Habrá que camuflar las mega-antenas xDDD

    Saludos


Deja un comentario

(required)

Aún no hay trackbacks.